El mosquito turco

Si me tomo unas líneas para hablar de éste condenado animal, es porque ni los chancletazos a las 3 de la mañana contra el cielo raso han sido suficientes para exorcizarme su maldad. Tengo que hablarlo porque no aparece ninguna advertencia contra éste individuo en los catálogos de “Welcome to Turkiye” ni mucho menos en los controles de los aeropuertos y centros de salud. El mosquito turco es más alargado y flaco y no se le ve venir en nubes con sus compañeros comensales, es decir, caza solitario como el leopardo en la llanura. Me dirán ustedes “aaah pero en Barranquilla te caen de a 500 mosquitos por metro cúbico y bien que estás ahora gordito y rozagante de buena salud”, mi respuesta es si, pero prefiero arroparme con una sábana de mosquitos de curramba la bella y no dormir con uno solo de éstos infernales insectos dípteros del suborden de los Nematóceros. ¡El mosquito turco es malo señorita Laura, el es muy malo!. (bueno, así diría si lo hubiera conocido en una pollada) pero éste no es el caso, les planteo la situación: son las 2:59:59 a.m. y estás arropado de pies a cabeza, pareces un tamal, y por ese espacio milimétrico entre la almohada y la nuca (unos 3 milímetros) se mete el infeliz. Entonces se te anuncia delicadamente al oído (claro, todo un caballero) así de “pssssiiiiiiiii” y es un leve sonido que a pesar de su tenuidad te saca del más profundo de los sueños. Entonces te levantas balbuceando maldiciones de la cama mediante un salto en un estado de semi-inconciencia y buscas a tientas la chancleta (es que ni siquiera poner la luz primero) y pones la luz y ¡Taz! Ahí está el man… orbitando tu almohada como diciéndote “vuelve a la cama pssssiiiiiii” y te dices muy seguro de tu experiencia hostil “!a éste me lo bajo de un chancletazo!, es que cuando lo mate se va a fundir la chancleta ‘Cauchosol’ contra la pared con todo y mosquito” y luego le haces el seguimiento esperando a que se pose en alguna parte para darle de baja “ahí está, ahí va, lo estoy viendo, ahí va contra la pared, si señor, ahí está, ahí va, lo sigo viendo, lo… lo… yo…” de repente no está!!!, en algún momento de su trayectoria sosa aceleró o viró muy rápido o se quedó quieto, no se sabe, pero ni más!!!, no está, se perdió. Toda la noche sentirás picaduras en tu brazo, piernas y frente (le encantan éstos lugares) y no vas a verlo… fue horrible…

Fotos: Olimpos, Antalya, Turquía

Foto del Autor de éste blog el fin de semana pasado.

Vista de Olympos

En casa de Herrero, cuchillo de palo.

Aún con las miles de víctimas que Katrina ha dejado a su paso, el gobierno de Estados Unidos deja en evidencia la falta de humanidad, los complejos de superioridad y racismo que le caracterizan. Nada ha cambiado: el presidente seguía de vacaciones mientras víctimas afroamericanas clamaban ayuda en el techo de sus casas al momento de morir en el infierno en el que se ha convertido la que era una de las ciudades más hermosas de Estados Unidos. Sobrevolar la zona afectada por el desastre natural e ir a visitar los escombros de la casa de uno de los adinerados senadores a decirle que le iban a hacer una casa más bonita mientras del otro lado de la ciudad el estadio estaba a reventar debido a las miles de víctimas bajo las condiciones infrahumanas.

Compren más prensa!, haga más teatro señor Bush!, Manipulen la opinión!, sigan poniendo periodistas títeres en las ruedas de prensa!, ese método les ha ayudado a sembrar tolerancia ante los colosales errores de su administración: el número de muertos en Irak sigue en aumento, las víctimas civiles de éste injustificado conflicto que ha acaparado todos los recursos que ahora tanto necesitan. Su popularidad va para abajo, bien abajo. Ojalá de ésta no se salve y lo destituyan por alguien competente. Y no es que me preocupe del todo acerca de los designios de su gobierno, pero lastimosamente mi país, al igual que muchos otros países, aún depende del suyo en muchas formas.
¿Que tanta cobertura le dieron a la absurda muerte de miles de civiles iraquíes en una procesión a causa de un falso rumor de un ataque suicida con bomba? en cuanto va el conteo de cadáveres? oh!, lo siento, ya nos habíamos olvidado de éste asunto.
La inestabilidad de Irak, el quebrantamiento de sus morales, la destrucción de sus ciudades, el asesinato de sus niños va a tomar muchos años para que se repongan de ello. Cuántos barriles de petroleo pudieron obtener de allí? cuanto es la relación de barriles de sangre sobre barriles de petróleo?.

Tratar de imponer orden en el mundo mientras su casa es un verdadero caos... vaya paradojas de la vida...

Denuncia: Los bólidos de la muerte.

No es un secreto, todos lo saben: Los vehículos de transporte público en Barranquilla son conducidos manera salvaje e irresponsable ante la vista gorda de los controles de tránsito que han aprendido a tolerar los índices de muertes causadas por la imprudencia de sus conductores.
La primera vez que vi el término "bólidos de la muerte" fue en el periódico "El Heraldo" de Barranquilla. Se referían entonces a las diferentes denuncias por parte de la ciudadanía hacia los choferes de las diferentes rutas de buses y estuve de acuerdo en el apelativo. Yo he utilizado el servicio durante varios años y sé como funciona el sistema, sé porque corren y como arreglan con la policía y a los controles de tiempo extendiéndoles billetes cuando ellos creen que nadie se da cuenta.
Es que todo comienza por casa: adquirir una licencia de conducción en Barranquilla no requiere ningún esfuerzo: te diriges al tránsito, en el centro de la ciudad, allí eres abordado por múltiples tramitadores que solo te piden una fotocopia de la cédula y algo de dinero, te preguntan "patrón, ¿quiere la licencia de tercera, cuarta o quinta?, bueno, se la saco en puerto Colombia, mañana se la tengo lista". En efecto, al día siguiente eres poseedor de una licencia de conducción, indistintamente si eres daltónico, si tienes impedimentos físicos, psicológicos, o si tienes tendencias homicidas o que se yo, como sea, ya tienes tu pase de quinta que te permite manejar buses, camiones, volquetas, etc. Solo necesitas una empresa de transporte que te acoja y ya está: ya puedes arrollar gente mientras te arrullas en el fragor de tu colección de vallenatos favorita.
Avanza el bus despacio, muy despacio, cerca a una de las universidades y diferentes negocios y oficinas. Previamente el chofer ha decidido hacer una escala para comer fritos y tomar jugo de naranja, con parsimonia: evitar una indigestión es mejor, las caribañolas saben muy bien en ese sitio. La hora está cerca: ya están por salir de clases los estudiantes y por terminar la jornada laboral los trabajadores. Llega al control tiempo de la ruta (un reloj pegado a un árbol) y alguien con un cartón toma nota de las entradas de pasajeros que lleva hasta ahora. El chofer de manera cada vez menos disimulada le extiende unos mil pesos. "para la gaseosa", piensa. Reanuda su marcha y busca la calle 93, ésta vez la velocidad no excede los 20 KM por hora. Se detiene el bólido dormido frente al semáforo en verde y espera a que se ponga en rojo, luego verde y nuevamente rojo. Extiende el verdugo su voluminoso cuerpo en la silla tejida con tiras plásticas y sube el volumen de la radio: es un buen vallenato, le hace sentir calmado, el estrés está por venir y necesita reposo. El semáforo cambia a verde. Avanza el bólido y se enruta sobre la carrera 46. El cielo muestra sus matices grisáceos, son casi las 6 de la tarde. Se detiene frente a la universidad y el bus se llena a reventar. El verdugo mira por el retrovisor y ve que a unos 200 metros otro bus de la misma línea viene a su alcance: la hora de despertar a la bestia ha llegado. Pone segunda y acelera. La masa humana se descuelga como racimo hacia la parte posterior del bus debido a la inercia. Se escuchan un par de voces femeninas que se quejan apagadamente entre notas de acordeón. El bólido está vivo: alcanza los 90 km por hora y pasa raudo entre los otros vehículos cuan si fuese una bicicleta. ¿quien dijo miedo?. Se detiene a recoger otro grupo de personas y es sobrepasado por el otro verdugo que pasó el límite de velocidad permitido hace mucho rato. No puede soportarlo, le está quitando a sus pasajeros "es un aprovechado, malagradecido, desleal y traidor", piensa.
El verdugo acelera más a fondo y esgrime malas palabras cuando está cerca a su rival. El timbre suena, alguien quiere bajarse del bus. Vocifera una maldición en sus adentros y se detiene en seco un par de cuadras después. Arranca con más violencia. Se detiene a escasos centímetros de la parte posterior del otro bus. Vuelve a arrancar...
La historia se repite y cada día trae su afán. Un muerto aquí o un muerto allá. No es importante: si acaso arrollase a alguien, no importaría, las leyes los amparan bajo "trabajadores de alto riesgo". En serio.

Turquía: Efesos, una de las 7 maravillas del mundo antigo

Efesos es una de las 7 maravillas del mundo antiguo. Su construcción fue dedicada a la diosa Artemisa, hija de Zeus y Leto, diosa de la naturaleza selvática, de los animales salvajes y de la fertilidad. Efesos es una ciudad fascinante que tuve el placer de recorrer a mediados del Agosto de 2005, como parte mi plan por descubrir éste fascinante país (Turquía) durante mi instancia que en pocos días completa un año. Mientras caminaba por ella y percibía su majestuosidad e imponencia de sus ruinas, tuve que recapitular cuan importantes y diferentes eran las civilizaciones de entonces: el derroche de belleza, su imponente arquitectura, su bien organizada sociedad y la fuerza de su comercio.

Efesos se constituyó durante su apogeo como el centro comercial más rico del mundo antiguo. En el interior de dicha ciudad y desde hace mucho tiempo existe un mayestático templo dedicado a la diosa Artemisa. En el siglo VII A.C los sumerios intentaron invadir la ciudad, que a pesar de resistir el asalto, no pudieron evitar que el templo fuese incendiado y destruido. Posteriormente, Creso, rey de Lidia, quien posee control sobre la mayor parte de la zona decide hacer una valiosa inversión: la reconstrucción del templo. Para ese entonces se erige una estructura que estaba fuera de los límites de las bases arquitectónicas de la época: un edificio de 20 metros de alto soportado por 127 columnas: la belleza de una de las maravillas del mundo antiguo.

Su autor fue Escopas uno de los más famosos escultores de la época. El templo estaba construido completamente en mármol y era una joya arquitectónica que a no ser por una de las mayores estupideces que la historia haya de albergar, aún conservaría algo de su esplendor: Un día del año 356 a.c. un pastor le prendió fuego al templo, destruyéndolo por completo. La razón que dio cuando preguntaron el motivo del incendio, fue que quería que su nombre quedara escrito en la historia. Posteriormente fue asesinado y se prohibió que su nombre fuera mencionado, sin embargo, a través de los siglos, su nombre pasó la barrera de la condena y hasta hoy su nombre es conocido: Eróstrato, el pastor que acabó con una de las 7 maravillas del mundo en su afán insensato por la fama.

Veinte años más tarde, Alejandro Magno toma la ciudad y decide residir en efesos por un tiempo. Allí escucha la historia del templo, que por pura cábalas del destino fue incinerado en la misma noche en la que él nació. Quizá fue ésta la razón, más que suficiente, que motivara a Alejandro Magno a ordenar la reconstrucción del templo, que a pesar de que fue asignado al pintor Griego más famoso Apeles, no tuvo la misma majestuosidad y esplendor que cuando fue construido por Escopas.

Con el paso de los años, la ciudad ha sufrido múltiples cataclismos, y la ciudad se ha reducido a escombros.

Estando en Turquía, he podido presenciar ruinas de esto y de aquello: Piedras de piedras, restos de templos, de esculturas, de estructuras, escritos y muchas otras cosas más, casi al punto de hacerme perder la emoción de ver un pilar de piedras tallados hace algunos miles de años. Efesos fue la excepción. Definitivamente.

En el coliseo, cuya acústica es casi perfecta (y en el cual se han efectuado varios conciertos que incluyen a Elton John y U2), tuvo lugar una de las escenas más interesantes que haya escuchado: Pablo, uno de los apóstoles de Jesús, quien extiende el cristianismo por el imperio romano, estaba en Efesos para esa época. Varios de sus detractores estaban reunidos en el coliseo una noche. No querían que el cristianismo tocara sus puertas. Por espacio de dos horas hacen un coro que reverenciaba a Artemisa (que es un ícono pagano desde el punto de vista cristiano) y el cual Pablo pudo escuchar más no captar el significado del mismo. Pensando que se trataba de una tertulia en la cual podría pregonar su doctrina, se acerca hasta la entrada del coliseo, al cual, si hubiese entrado, hubiese encontrado una muerte segura. Para su buena estrella, el gobernador de Efesos le recomienda que no ingrese al recinto y que sea mejor que se retire de allí y de la ciudad, consejo que prudentemente toma. Ya ustedes saben como dispersó pablo aquello del cristianismo.

El pasado y el presente chocan en ésta bella ciudad que más que escombros, es testigo fiel del paso de las civilizaciones, de batallas sangrientas, de ansias de poder y gloria, de reyes que fueron leyenda, de anhelo de modernismo y belleza juntos, de una economía imbatible y de, por supuesto, pastores estúpidos...